Una organización criminal dedicada a la usurpación de identidades y el fraude con tarjetas de crédito fue desmantelada tras operativos simultáneos en 13 domicilios distribuidos entre la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y la localidad santiagueña de Beltrán.
Catorce personas fueron detenidas y se secuestró material por millones de pesos.
La banda —integrada por ocho hombres y seis mujeres— operaba mediante un esquema sofisticado: fabricaba documentación falsa con identidades apócrifas para interceptar tarjetas de crédito durante su envío postal, antes de que llegaran a sus legítimos titulares.
Con esas tarjetas, adquirían electrodomésticos y bienes de alto valor que luego revendían para convertirlos en efectivo.
Cada integrante tenía un rol específico dentro de la estructura. Algunos ejecutaban las compras y coordinaban los fletes del material falsificado y los bienes adquiridos, mientras que otros prestaban su imagen para confeccionar DNI adulterados —una figura conocida en el mundo del delito como “presta cara”.
La investigación, ordenada por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional 2 de San Martín —a cargo de Alicia Vence— se inició en 2025 y estuvo a cargo de la División Antifraude, que reconstruyó el funcionamiento interno de la red antes de ejecutar los allanamientos.
Los operativos se desarrollaron en domicilios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de los partidos bonaerenses de Tres de Febrero, Morón, Merlo, Moreno y San Martín, además de la localidad de 20 de Junio y de Beltrán, en la provincia de Santiago del Estero, lo que refleja el alcance federal de la organización.
Entre los elementos secuestrados se destacan 172 licencias de conducir en blanco, impresoras de credenciales, diez posnet portátiles, siete rollos de papel holográfico, máquinas plastificadoras, más de 11,4 millones de pesos y 3.600 dólares en efectivo, un revólver calibre .22, un chaleco antibalas, cuatro vehículos —uno de ellos con el logo de una empresa de encomiendas— y 25 teléfonos celulares.
