La Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) desafectó de inmediato a dos efectivos del Comando de Patrullas de Ituzaingó, tras quedar detenidos junto a un civil acusados de extorsionar a automovilistas para dejarlos continuar viaje.
La causa está a cargo del fiscal Hugo Ravizzini, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Morón, y los procedimientos se realizaron el miércoles con allanamientos en la dependencia policial y en los domicilios de los tres acusados.
Dos hechos, un mismo modus operandi
El primer episodio ocurrió el 27 de julio a la medianoche, en el Camino de la Rivera, Merlo, donde los policías interceptaron a un automovilista con la excusa de la falta de patente trasera y le exigieron 100 mil pesos.
El segundo se produjo horas después, en Ituzaingó, cuando un grupo de amigos fue abordado con amenazas de secuestro del vehículo por supuesta alcoholemia y polarizado irregular, también por 100 mil pesos.
En ambos casos, las víctimas transfirieron el dinero vía Mercado Pago a la cuenta de un civil, quien luego reenviaba los montos —con una comisión— a uno de los oficiales.
Las pruebas y los detenidos
La causa reunió evidencia clave: registros de conexión a una red WiFi de uno de los policías y el informe de localización vehicular (A.V.L.), que confirmó la presencia del móvil policial en ambos lugares.
Quedaron detenidos los dos oficiales de 29 y 38 años, acusados de extorsión reiterada, y el civil de 30 años, como partícipe necesario. Los tres se negaron a declarar.
El delito no es excarcelable por el agravante de haber sido cometido por funcionarios públicos, y prevé penas de 5 a 10 años de prisión efectiva, además de inhabilitación especial para cargos públicos.