Una mujer de 32 años, identificada como Mercedes Errapan, fue hallada muerta en su vivienda con un disparo de arma de fuego en la cabeza.
Horas después, tras un operativo que se extendió por varias localidades, la Policía detuvo en Pergamino al principal sospechoso y rescató ilesa a la hija de la víctima, una niña de 7 años que había sido raptada tras el crimen.
El aprehendido es Sebastián Daniel Bonafe (32), padrino de la nena, quien según las cámaras de seguridad relevadas por la DDI ingresó a la vivienda saltando un paredón minutos después de que la pareja de la víctima saliera a trabajar.
El novio de la mujer fue demorado preventivamente al regresar y encontrar la escena, mientras se avanzaba en la identificación del verdadero autor.
Tras el hecho, Bonafe huyó a pie con la niña y luego en moto por la Ruta 188 hacia Pergamino, donde ambos fueron vistos haciendo dedo y comprando en un kiosco.
La fiscal interviniente, Fernanda Sánchez, recaratuló la causa como “femicidio seguido de rapto” y solicitó la activación del Alerta Sofía.
En un allanamiento urgente se secuestró una carta manuscrita donde el sospechoso detallaba el hecho y su plan de fuga hacia Córdoba o Santa Fe.
El desenlace se produjo en un cañaveral en Pergamino, donde Bonafe, acorralado por la policía, llegó a poner un arma blanca en el cuello de la niña antes de ser convencido de deponer su actitud.
La investigación reveló que Bonafe tenía antecedentes por violencia de género y familiar, y que estaba siendo investigado por grooming.
Además, la propia víctima lo había denunciado semanas atrás por filmar a su hija en el baño, solicitando una orden de restricción.