El individuo cayó Ituzaingó cuando intentaba escapar en un auto robado en la Ciudad de La Plata. La justicia sospecha que la banda sería autores de otro robo con la misma modalidad. La investigación prosigue para lograr atrapar a otros delincuentes.
Tras la violenta entradera que se dio la semana pasada, en la que una banda comando irrumpió con un ariete en una vivienda de Avenida Ratti y Posta de Pardo, la Policía logró detener a uno de los sospechosos de 23 años, le secuestró un arsenal, informaron fuentes judiciales.
Persecución cerrojo con resultado positivo
El personal de la Estación de Policía Departamental de Seguridad (EPDS) de Ituzaingó detectó circulando en la intersección de las calles Pringles y Bagnat al auto VW Polo sospechoso de haber participado en el asalto a la familia del comerciante.
Inmediatamente, las autoridades intentaron interceptarlo, pero todo derivó en una persecución por varias calles del distrito. Al verse acorralado, el conductor abandonó el vehículo en la esquina de Avenida Ratti y San Isidro para intentar huir a pie. Sin embargo, el sospechoso fue reducido y puesto tras las rejas.
Los investigadores lograron vincular al vehículo con un hecho delictivo más reciente fue utilizado en otro asalto el 13 de mayo a las 20.19. En esa oportunidad, al menos dos delincuentes violentaron un portón, ingresaron a una vivienda y redujeron a la empleada doméstica para sustraer objetos de valor.
Imágenes de otra entradera con la misma modalidad


Además, el VW Polo, tenía un pedido de secuestro activo por “robo automotor”, radicado en La Plata el 2 de febrero pasado.
Allanamientos y un arsenal
Con las pruebas recolectadas, la UFI N°2 de Ituzaingó ordenó una serie de allanamientos en tres domicilios del partido, ubicados en las calles San Fernando al 1700, Pérez Quintana al 2500 y González Chávez al 1300.
Durante las irrupciones, los efectivos secuestraron un verdadero arsenal compuesto por siete armas: una pistola Mahely calibre 22, un revólver Bagual, dos revólveres tipo “lechucero” y otros tres revólveres sin marca ni numeración visible. También se incautaron 24 municiones calibre 22 y 6 municiones calibre 380.

El único detenido hasta el momento enfrenta cargos por dos hechos de “Robo agravado por el empleo de arma de fuego, en poblado y en banda”, además de encubrimiento agravado.