Un operativo de investigación permitió detener en el barrio porteño de Retiro, a un hombre de 43 años que estaba prófugo desde 2025 por una causa de tentativa de homicidio agravado y robo.
El acusado, con domicilio en la localidad bonaerense de Rafael Calzada, partido de Almirante Brown, acumulaba 18 antecedentes penales.
La clave para dar con él fue un llamativo tatuaje en su brazo izquierdo: la cabeza de un lobo, una marca distintiva que permitió a los investigadores confirmar su identidad en plena vía pública.

El prófugo registraba antecedentes desde 2022 por robo, tentativa de robo, tenencia de estupefacientes para consumo personal, grooming, encubrimiento, lesiones y portación de armas no convencionales, entre otros delitos.
La causa por la que era buscado se tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 29, a cargo de la secretaría de Camila Rodríguez.
El hecho se originó cuando el hombre ingresó a robar a una obra en construcción y protagonizó una violenta pelea con uno de los serenos del lugar.
Producto de esa gresca, terminó internado en el Hospital Argerich, de donde se fugó antes de ser formalmente detenido.
Investigadores de la División Investigaciones Comunales 1 Norte venían realizando tareas de inteligencia sobre el paradero del hombre, que se movía de manera permanente entre distintas jurisdicciones.
Establecieron que frecuentaba el barrio de Retiro y, tras recorrer la zona, dieron con un individuo de características físicas compatibles.
Una vez confirmada su identidad por el tatuaje, se dio aviso al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 8, Secretaría Única de Josefina Cano, que ordenó su traslado a una dependencia de seguridad.