Facundo Moyano fue liberado después de pasar más de 12 horas detenido, en el marco de una causa que se le abrió por un violento episodio registrado en un departamento de Belgrano.
Al ex diputado y dirigente sindical se lo investiga por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
El episodio salió a la luz cuando vecinos de la zona dieron aviso al 911 al ver a una mujer semidesnuda, descalza y visiblemente desorientada corriendo por la calle, con Moyano corriendo detrás de ella.
Ese llamado disparó un operativo policial que terminó con su aprehensión dentro del inmueble.
La damnificada, la influencer Candela Magalí Arizaga, fue atendida en el Hospital Pirovano y luego dada de alta.
Ya declaró ante la División Protección Familiar de la Policía porteña, siguiendo el protocolo que se aplica en este tipo de casos.
La orden de detención había partido del auxiliar fiscal Julián Pistone, de la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte, quien dispuso una serie de medidas para reconstruir lo ocurrido antes de que llegara la policía: el secuestro de evidencia, el rastreo de cámaras de seguridad cercanas y la toma de testimonios a posibles testigos.
Con el correr de las horas y tras avanzar con esas diligencias, la Justicia decidió excarcelar a Moyano, aunque no sin restricciones: le impusieron una prohibición de acercamiento a 300 metros de la víctima y le prohibieron todo tipo de contacto con ella, ya sea personal, telefónico o por redes.
El expediente tramita en el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas 4, a cargo de la jueza Julia Correa.
La pesquisa sigue abierta y en las horas próximas se aguardan nuevas declaraciones y pericias que ayuden a esclarecer qué pasó realmente puertas adentro del departamento.