Los dos efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), de 45 y 43 años, que habían sido aprehendidos en Bella Vista, partido de San Miguel, por dos robos a viviendas en Villa Bosch, Tres de Febrero, fueron liberados.
La medida se dispuso luego de que las pericias determinaran que el auto del policía y su teléfono celular se encontraban en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el momento en que se cometió uno de los asaltos.
Qué había pasado: las detenciones
Los efectivos fueron interceptados por personal de los Gabinetes Técnicos Operativos de las comisarías 5ta. de Eufrasio Álvarez y 9na. de Villa Bosch, que había montado una vigilancia reservada frente a su domicilio.
Circulaban a bordo de un Volkswagen Vento, a nombre de uno de ellos, con sus patentes originales.
Tras consultar con la fiscal Gabriela Pino quedaron formalmente aprehendidos y su vivienda fue allanada.
El nuevo foco: una patente adulterada
Con la liberación, la hipótesis cambió. Los investigadores creen ahora que el vehículo utilizado en los robos no es el Vento de los efectivos, sino un auto similar que circulaba con una patente adulterada, es decir, con la numeración copiada del rodado del policía.
Esta modalidad, conocida como “clonación” de patentes, es frecuente entre bandas que buscan evitar el control de las cámaras y desviar las pesquisas hacia terceros.
Qué se investiga ahora
La Justicia busca determinar quién utilizó la patente duplicada, de dónde la obtuvieron y si el mismo vehículo fue usado en otros hechos, entre ellos el robo del 12 de julio en Villa Bosch, en el que se llevaron dinero en pesos y dólares.
Para eso se analizan cámaras de seguridad y lectoras de patentes de la zona.