La Justicia ordenó la liberación del policía federal Facundo Aguilar Fajardo, acusado por la muerte del niño Thiago Correa, de 7 años, baleado mientras esperaba el colectivo en Ciudad Evita. El juez de Garantías Rubén Occhipinti cambió la imputación —antes homicidio simple con dolo eventual— por homicidio culposo, homicidio agravado con exceso en legítima defensa y lesiones graves.
El magistrado consideró que “no existía intención directa de matar a Thiago, descartando el dolo eventual, en base a pericias que detallan obstáculos visuales y distancia de casi 200 metros entre la policía y el menor”.
Ahora Fajardo esperará el juicio en libertad con algunas medidas de restricciones, amplía la información judicial.
El fiscal Diego Rulli de La Matanza a cargo de la investigación le habia negado la excarcelación de Facundo Daniel Aguilar Fajardo, el policía de la División Montada de la Policía Federal Argentina imputado por la muerte de Thiago Correa, de siete años, cuando intentaba defenderse de un robo en la localidad de Ciudad Evita.
El agente de la Policía Federal, de 21 años, estaba detenido desde el miércoles 4 de junio.
El día del fatal el policía se encontraba acompañado de su madre en una parada de colectivos en la intersección de avenida Crovara y Madrid, donde fue abordado por cuatro delincuentes que intentaron asaltarlo e intentó defenderse y disparó once veces su arma reglamentaria.
Uno de los proyectiles dio en la cabeza de Thiago Correa. En el lugar también murió uno de los delincuentes e hirió a otros dos ladrones y un cuarto sospechoso se dio a la fuga, pero fue detenido en el barrio Villegas, de Ciudad Evita.
El trágico hecho
La noche de ese miércoles 7 de junio, alrededor de las 22.30, en la intersección de avenida Crovara y Madrid. Fabián Correa y su hijo esperaban el colectivo cuando, según la reconstrucción de la investigación, cuando un agente de la Policía Federal Argentina fue abordado por cuatro delincuentes armados con la intención de robo.
El efectivo estaba vestido de civil y fuera de servicio. Se identificó como personal policial, sacó su pistola reglamentaria y comenzó a disparar.
En ese tiroteo, una bala impactó en la cabeza de Thiago, a quien su papá había alzado sobre sus hombros mientras esperaban el colectivo para ir a lo de la madre del menor.
“Cuando estábamos esperando el colectivo, escuché una explosión y pensé que era una moto, pero de repente empezaron a escucharse más detonaciones. Cuando me di cuenta de que se estaban agarrando a tiros, quise tirar al piso a Thiago, pero ya le había impactado una bala”, relató Fabián a la prensa.
Thiago perdió la vida luego de haber recibido un disparo en la cabeza
Y recordó en pleno dolor: “Cuando le da el impacto y lo tengo en mis brazos, me dice ‘pá’ y ya no dijo más nada. Empecé a gritar ‘ayuda’ y apareció un auto con un hombre que no conozco y me llevó al hospital”.
“La bala le pegó en la parte de atrás de la cabeza. Siete años tiene Thiago, toda una vida por delante. No puedo creer lo que me está pasando, es una pesadilla, Solo pedimos justicia”.
En medio del enfrentamiento, uno de los asaltante, Brandon Corpus Antelo, de 18 años, murió tras recibir un disparo en el cuello. Otros dos, identificados como Uriel Alexis Montenovo y Uriel Emanuel Leiva, ambos de 21 años, terminaron heridos: uno con un impacto en la pierna derecha y el otro en el abdomen, en estado grave. El cuarto asaltante se dio a la fuga, pero fue detenido horas más tarde.
En la escena del tiroteo, personal de la policía científica encontró un revólver calibre .38 sin numeración ni municiones, una vaina servida, un proyectil deformado y rastros de sangre de Thiago a casi 200 metros del lugar donde cayó herido. También fue secuestrada el arma reglamentaria del agente de la PFA.