El Tribunal Oral Federal 2 de La Plata condenó a tres años de prisión en suspenso a María Agueda Acevedo Almada y su hijo, Juan Pablo Patiño, por explotación sexual en el bar “Papucho”, que funcionaba en Avenida Rivadavia 22.102.
El fallo pone fin a una investigación que se inició hace casi 15 años, cuando el local fue clausurado tras un operativo policial.
El caso se remonta al 31 de octubre de 2010, cuando fuerzas de seguridad allanaron el establecimiento y rescataron a ocho mujeres que eran explotadas sexualmente.
La mayoría de las víctimas eran inmigrantes: cuatro paraguayas, una dominicana y tres argentinas, todas en situación de alta vulnerabilidad.
Inicialmente, la causa se investigó bajo la carátula de trata de personas, delito que implica la privación de libertad de las víctimas.
Sin embargo, durante el proceso judicial se determinó que, si bien las mujeres no estaban retenidas físicamente contra su voluntad, sí se encontraban en condiciones de vulnerabilidad social y económica que permitían su explotación.
Por ese motivo, la acusación se modificó a “explotación económica de la prostitución”.
Madre e hijo aceptaron su culpabilidad en el marco de un juicio abreviado, lo que aceleró el proceso judicial.
La condena en suspenso implica que no cumplirán prisión efectiva siempre que no cometan nuevos delitos durante el período establecido por el tribunal.
El bar “Papucho” cerró sus puertas definitivamente tras el allanamiento de 2010 y nunca volvió a funcionar.