(Nota especial de Alerta Oeste).- Claudio Contardi, exesposo de Julieta Prandi, enfrentará un juicio oral y público bajo la acusación de “Abuso Sexual Agravado” en contra de la modelo , informaron fuentes judiciales.
El juicio en su contra se llevará a cabo a partir del 6 de agosto en el Tribunal en lo Criminal N°2 de Campana, en la calle Del Pino y Avenida Varela.
La querella estará liderada por el abogado Fernando Burlando junto a un equipo integrado por los Doctores Delfina Burlando, Germán Francone, Ignacio Grimaldi y el ex fiscal Javier Ignacio Baños.
Lo que se destaca en un informe clave realizado por el reconocido perito psiquiatra Rafael Herrera Milano, quien trató a la víctima como paciente. Su testimonio será fundamental, ya que documentó los daños psicológicos que persistieron como resultado del presunto sufrimiento experimentado durante la relación.
En el informe que forma parte de la causa, el médico señala que durante las sesiones, Prandi relató “episodios compatibles con agresiones físicas, psíquicas y sexuales ejercidas por su ex marido. Los cuales han provocado en ella deseos intensos y reiterados ‘de no querer despertarse más’”.
Además, Julieta Prandi mostraba “acentuados síntomas de angustia, ansiedad y labilidad emocional” y expresaba “sentir culpa por no haber podido ‘proteger a sus hijos del padecimiento que les generó su padre biológico’”.
Durante las entrevistas, Prandi hizo hincapié en recuerdos traumáticos, “que no puede sacar de su cabeza y le reaparecen de manera incontrolable”, de violencia física, psíquica y sexual sufrida en numerosas ocasiones a manos de “su ex marido”. “Siento vergüenza por no haber podido irme antes de ese infierno”, aseguró. En ese momento, “la lentitud” de la Justicia, “la desgastaba y desesperaba”.
Declaraciones que compromete: Prandi, tras años de abusos y un episodio desencadenante, precisó: “El 14 de febrero del 2019 tomé fuerzas y me fui de mi casa, sin un peso y decidí rearmar mi vida, buscando un nuevo techo donde poder proteger a mis hijos y a mí misma”.
“Me decía que sin él no era nada, que nadie me iba a querer porque era fea”. “Le di hasta un poder para que administre y cobre mis sueldos…, me engañó y se quedó su hijo con mi departamento… no me dejaba ni manejar… controlaba todos mis movimientos. Me costó un montón tomar el coraje para poder separarme”, dijo en las sesiones.
Por otro lado, señaló que actualmente padece “altibajos de ánimo y que sueña con el sufrimiento que han atravesado sus hijos y ella durante tantos años”.

Herrera Milano concluyó que “a lo largo de las entrevistas se han observado indicadores inequívocos de haber padecido situaciones de estrés crónico, compatibles con hostigamiento sexual y violencia familiar sostenidas en el tiempo. Como consecuencia de los mismos, se destaca un daño lacerante en su autoestima, además de presentar un agotamiento físico y psíquico ocasionado por el desgaste de los litigios judiciales vigentes, además del entero cuidado y manutención de sus hijos”.
Para el final, el psiquiatra judicial definió que la paciente sufría trastorno de estrés postraumático.