Una denuncia que comenzó con una intoxicación misteriosa terminó con un allanamiento, elementos de laboratorio secuestrados y un hombre detenido. Las víctimas y el sospechoso son primos y socios.
Todo empezó en febrero de este año, cuando Augusto Chaud y su hermana Delfina se sintieron mal tras comer en el comedor de Gabor Saic, la empresa familiar que comparten con su primo Pedro Fiore (42).
Los análisis médicos arrojaron un resultado perturbador: intoxicación con plomo en sangre y cromo en orina, sustancias que no aparecen por accidente en el organismo.
La sospecha cayó naturalmente sobre el entorno más cercano.
Cuando Augusto quiso revisar las cámaras de seguridad del establecimiento para reconstruir lo ocurrido, encontró que las grabaciones habían sido borradas.
El técnico del sistema confirmó algo aún más grave: hubo cuatro pedidos de reseteo distintos, una manipulación que difícilmente pudo ser casual.
Con esas evidencias en mano, el Ministerio Público Fiscal obtuvo órdenes judiciales y actuó.
Personal de la Policía Ecológica y la División Homicidios de CABA allanaron el domicilio de Fiore en el barrio porteño de Versalles y un inmueble en Moreno.
Lo que encontraron encendió aún más las alarmas: frascos con sustancias químicas, un microscopio, material de laboratorio y equipos tecnológicos que podrían ser clave para la investigación.

Pedro Fiore fue detenido al concluir los procedimientos.
La causa investiga si el primo utilizó su acceso al comedor de la empresa para contaminar deliberadamente los alimentos.
Una pelea por intereses societarios podría estar detrás de un intento de homicidio que, de confirmarse, habría sido ejecutado en cuentagotas y en silencio.