“Pueblo Chico, infierno grande”, fue la horrible historia de engaño y crimen de dos amigas de un bar de General Las Heras, a 67 kilómetros de Capital Federal. Una maza para milanesa fue el arma homicida que terminó con la vida de Carona Bruzzoni tras el ataque de su amiga Silvia Luna.
Hace 15 años, dos meses y 12 días, General Las Heras, un pueblo muy tranquilo con 18.000 habitantes, atravesó una historia de las más terrible, con un supuesto engaño, un amor que iba derecho a un casamiento y el odio por un presunto “video hot” que terminó con la vida de una amiga y la cárcel para otra.
Silvia Luna y Carola Bruzzoni, eran amigas inseparables y compartían trabajo de camarera en el bodegón “Matute”, lugar que tomó fama en los alrededores desde aquella mañana fatal del sábado 17 de abril de 2010.
Nadie podía creer lo que había sucedido en el local gastronómico, el más popular. Era el visitado por el turismo que paseaba por General Las Heras, siempre a salón lleno.
Hoy las personas que trabajan en “Matute” siguen recordándolo como si todo hubiera pasado ayer.
“Fuimos noticias de un horrible crimen. Todo el país supo lo que pasó en Matute. Hoy solo nos quedan los malos recuerdos”, recordó una vecina del pueblo ante la consulta de Alerta Oeste.
Silvia Luna, pagó la condena y hoy lleva una nueva vida de enfermera.
Silvia Luna, desde el 2017 comparte su vida con un hombre que también cumplió una condena y al que esperó para compartir la vida juntos.
Se recibió de enfermera profesional, se recibió como técnica superior en Enfermería Profesional en La Matanza y trabaja en una empresa de internación domiciliaria.
Si bien mucho no se sabe de ella, Silvia Luna, se sabe que vive con su pareja en Monte Grande.
La mañana del ataque
Carola Bruzzoni, de 40 años, fue atacada con una maza para aplastar milanesas por su amiga Silvia a las 7.35 de la mañana del sábado 17 de abril de 2010 en el patio del bar y restaurante “Matute”, tras nueve días de agonía murió producto de que su cerebro no aguantó las tres operaciones a la que fue sometida.
De acuerdo con la investigación, el móvil del hecho fue que Carola planeaba mostrar antes del casamiento de Silvia un “video hot” que aparentemente la comprometía. Los investigadores determinaron que esa mañana mientras Carola hablaba por teléfono celular con un amigo, Luna la atacó con “una maza utilizada en la cocina para el achaque de carne, compuesta por un mango de madera y una cabeza de metal macizo”.
Bruzzoni, madre de un hijo pequeño por aquel entonces, amenazó con difundirlo en el casamiento de Luna (31), que se iba a dar por aquel tiempo.
Un día antes del crimen, el viernes 16, Juan Burgueño, prometido de Luna, había recibido un archivo de video que no pudo reproducir acompañado de una pregunta: “¿Te diste cuenta de que sos un cornudo?”.
Un “video hot” estaba circulando por redes sociales que era muy comprometedor para Silvia Luna. Todo el pueblo sabía de esas imágenes que luego fue borrado.
Ese interrogante desenfocó a Luna, quien estaba convencida de que la autora material era Bruzzoni, porque en el pueblo se corría el rumor de que la camarera iba a pasarlo en pantalla gigante en la fiesta de casamiento de su amiga. Todo estaba dado para la boda.
Ese sábado, Luna llegó temprano al bodegón Matute, donde ambas eran camareras. No saludó a nadie, se fue directo a la cocina, manoteó una maza que encontró en la mesada y llegó a un patio muy nerviosa y golpeó a su amiga. “le dio un golpe en la cabeza que terminó resultando mortal”.
Un golpe fatal
Pero la muerte de Bruzzoni no fue inmediata. La mujer quedó mareada, confundida. Ella pidió ir a su casa. Se fue a dormir y, horas después, su marido, Sergio Robledo advirtió que le salía sangre a la altura de la sien. Y la llevó de urgencia al hospital.
Los médicos descubrieron que tenía hundimiento de cráneo, entró en coma y la operaron tres veces, pero el cuadro era irreversible.
Juicio y condena
El 24 de febrero de 2012, dos años después, Luna fue condenada a 10 años de cárcel por homicidio simple con dolo eventual. Sin embargo, unos meses más tarde la Sala III del Tribunal de Casación Penal provincial le redujo la pena a cuatro años, por considerar que Luna había cometido un “homicidio emocional” y finalmente quedó en libertad en julio de 2013.
Solo estuvo presa cuatro años de los 10 años de la condenada. (Casos para no olvidar)
(Fotos tomada del archivo de Télam)


