El primer baleado fue toda una emboscada. El agente cayó en un engaño y sufrió un intento de robo. Recibió un disparo en el brazo, pero está fuera de peligro. Eran tres delincuentes, uno se hizo pasar por una persona pidiendo auxilio, los otros estaban escondidos.
Un sargento de la Policía Federal fue baleado tras sufrir un intento de robo mediante un engaño. El policía detuvo su marcha para socorrer a una persona que simulaba estar herida en el asfalto. Al bajar, fue emboscado por delincuentes que le dispararon y escaparon sin lograr sustraerle nada.
El hecho ocurrió este domingo, cerca de las 5 de la mañana, en la intersección de la Ruta 4 y la Ruta 201. Por allí circulaba un sargento de la Policía Federal Argentina (PFA) a bordo de su vehículo particular, dirigiéndose a tomar servicio.
Al llegar al cruce, el efectivo observó a una persona tendida sobre el asfalto que aparentaba estar herida. Con intención de asistirla, detuvo la marcha y descendió del auto, dejando su arma reglamentaria en el interior. Fue entonces cuando descubrió que se trataba de una trampa.
Mientras se acercaba, dos delincuentes que permanecían escondidos en las inmediaciones lo interceptaron. Al mismo tiempo, el “falso herido” se incorporó y se sumó al ataque para rodearlo con fines de robo.
Se produjo un violento forcejeo en el que uno de los asaltantes abrió fuego, hiriendo al policía en el brazo derecho. Pese a la agresión, los ladrones finalmente escaparon del lugar sin lograr sustraerle pertenencias.
Malherido, el sargento logró pedir auxilio en una garita policial cercana y posteriormente se trasladó por sus propios medios al Hospital Churruca. Según fuentes judiciales, fue atendido y se encuentra fuera de peligro.
Segundo baleado
El segundo hecho se registró en Callao 2498, Morón, cuando el Cabo perteneciente a la DUOF Morón, se desplazaba en su motocicleta particular. Allí fue interceptado por tres los delincuentes le arrebataron una mochila. El policía dio la voz de alto, pero uno de los sospechosos lo apuntó con un arma de fuego, por lo que el cabo efectuó disparos disuasivos.
En medio de la maniobra, el efectivo cayó al piso y sufrió un golpe en la rodilla y raspones en ambas manos, pero sin heridas de gravedad. De igual manera, no le sustrajeron el arma reglamentaria ni elementos institucionales.
Tras el hecho, el policía se presentó en la Comisaría 4ª de Morón para radicar la denuncia correspondiente. El caso fue informado a las áreas de control policial y asistencia al personal.
Ambos episodios continúan bajo investigación de la UFI N° 8 de Morón, y se espera que en las próximas horas se amplíe la información oficial.