La Ciudad de Buenos Aires rindió homenaje a los 37 policías que murieron en servicio desde la creación de la fuerza en 2016.

El acto se realizó frente al monumento de la Avenida Bullrich, entre Cerviño y Libertador, y fue encabezado por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a familiares, camaradas y amigos.

“Nuestros policías caídos son héroes de la vida cotidiana. Fueron fieles a sus principios y no dudaron en actuar para proteger a los demás. Nunca los vamos a olvidar”, afirmó Macri.

Un día para recordar a los caídos

Cada 31 de octubre se conmemora el Día de los Caídos de la Policía de la Ciudad, en memoria del inspector Christian Manuel Lescano y del oficial Julio Alejandro Gómez.

Ambos fueron asesinados en Liniers en 2017 tras proteger a tres menores y enfrentarse a tiros con un delincuente.

El monumento, que mantiene una llama votiva encendida, honra a todos los efectivos fallecidos en servicio.

Cruz Púrpura para la familia de D’Onofrio

Durante la ceremonia se recordó al inspector Lucas Nicolás D’Onofrio, fallecido el 27 de abril en un incidente en la vía pública.

Macri entregó la Cruz Púrpura, máxima condecoración para quien pierde la vida cumpliendo su deber, a su hijo Amado y a su esposa, la oficial Antonella K. Paz.

“Sabemos que no hay palabras que puedan cubrir ese vacío, pero nunca los vamos a olvidar”, expresó el mandatario.

Presencia de autoridades

Acompañaron el acto el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario del área, Maximiliano Piñeiro; el jefe de la Policía, Diego Casaló; y el Fiscal general y director del Instituto Superior de Seguridad Pública, Martín López Zavaleta.