La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a 20 años de prisión para el cabo de la Prefectura Naval Argentina Pablo Miguel Brites, autor del homicidio de Cristopher "Bocha" Rego, un joven de 26 años asesinado de un disparo por la espalda en agosto de 2018.

Con las firmas de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el tribunal desestimó los planteos de la defensa por cuestiones formales, ya que no apuntaban contra sentencias del Tribunal Superior porteño.

Cómo fue el crimen en Parque Patricios

El hecho ocurrió en la madrugada del 12 de agosto de 2018, en Ancaste e Iguazú, límite entre Parque Patricios y Barracas.

Rego, padre desde hacía apenas 40 días, conducía una Peugeot Partner sin la documentación en regla y evadió un control policial.

Según la acusación, Brites se paró frente al vehículo apuntando con su arma reglamentaria y, al ser esquivado, disparó dos veces contra el auto.

Uno de los balazos atravesó el asiento e impactó en la espalda de la víctima. Tras el crimen, otros efectivos levantaron las vainas servidas del lugar.

Condenas también para el encubrimiento

En el juicio oral, Brites había recibido prisión perpetua por "homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por abuso de sus funciones".

Otros cuatro agentes —Cristian López, Lucila Tamara Carrizo, Javier Eduardo Fernández y Rubén Darío Viana— fueron condenados por "encubrimiento doblemente agravado".

Tras la apelación, la Cámara de Casación Penal confirmó las responsabilidades pero redujo las penas: 20 años para Brites y entre tres y tres años y medio para el resto.

Ahora, la Corte Suprema ratificó esa decisión de manera definitiva.

La lucha de su padre

Jorge Rego, padre de la víctima, luchó durante años para que haya justicia por "Bocha".

El hombre, militante junto a otros familiares de víctimas de casos de Gatillo Fácil, tuvo cuatro hijos.

Cristopher, fanático de Huracán, era el menor de ellos y trabajaba junto a él en la repartición de carne.