Una banda dedicada a la comercialización de autopartes robadas fue desarticulada en la localidad bonaerense de General Rodríguez, donde sus integrantes mantenían un local en el que acumularon más de 2.090 piezas de automóviles y motocicletas sin acreditar su procedencia legal.
Dos personas fueron aprehendidas como responsables del establecimiento.
El grupo utilizaba un comercio ubicado sobre la avenida Gaona, entre las calles Sauce y El Sereno, para operar con impunidad.
Allí almacenaba puertas, ópticas, motores, llantas, computadoras ECU, paragolpes, tableros, butacas y alternadores, además de trece restos de vehículos desarmados.
Entre los elementos hallados figuraban una chapa patente de un Ford Focus y una motocicleta Gilera, ambos con pedido de secuestro judicial activo por hurtos registrados en Avellaneda y La Matanza.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Dirección de Delitos Contra la Propiedad Automotor, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado.
Los investigadores detectaron múltiples irregularidades vinculadas a la Ley RUDAC —que regula los desarmaderos— y a la normativa provincial sobre comercio de autopartes.
La causa fue caratulada como “encubrimiento agravado por el ánimo de lucro con habitualidad e infracción a las leyes RUDAC y 13.081”, y quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 de General Rodríguez, conducida por la fiscal María Florencia Toscano.
Por orden de la funcionaria, se secuestraron todos los vehículos, autopartes y repuestos en infracción, y se dispuso identificar a los titulares registrales de los vehículos sin baja para tomarles declaración testimonial.